Entre el día a día y la estrategia

Ya definimos una meta ambiciosa que nos saque de nuestra zona de comodidad, con una promesa de valor que nos diferencia de nuestros competidores y nos posiciona ante los ojos de nuestros clientes y una estrategia con las acciones que nos llevarán allá. Pero difícilmente alcanzaremos esas nuevas metas si cada departamento y persona de la Organización continúa con sus mismas actividades diarias, seguramente con mucha diligencia pero también seguramente desalineadas del nuevo objetivo.

Si te pasa que con frecuencia estás “buscando sacarle tiempo a la estrategia», “buscando recursos adicionales para la estrategia”, o frustrado por que cada departamento va para lados distintos, probablemente te esté pasando esto:

Por eso, es indispensable alinear y sincronizar, de manera explícita y formal, las 5 P de nuestra empresa:

  • Presupuestos: las metas de ingresos para 2017 se elaboraron a partir de los nuevos objetivos o seguimos usando los supuestos anteriores de tendencias de crecimiento? El presupuesto de gastos comunica de manera directa las acciones de mi estrategia o sigue gastando los recursos en mismo que los años anteriores? Igual análisis para el resto de presupuestos, se elaboraron a partir de la estrategia o en el transcurso del año veo cómo lo “estiro” para que alcance?
  • Políticas: Rara vez cambian las políticas de una Organización y cuesta mucho hacerlo, pero un cambio en las metas y estrategias requiere cambio en algunas políticas, de manera que las políticas se conviertan en facilitadoras de las metas (en vez de obstáculos) y comunican de manera directa a todos los colaboradores el rumbo e intención de la Organización. Ya hice el cambio de políticas necesario o temo dar pasos en firme?
  • Procesos: la ejecución de la estrategia no es hacer cosas extraordinarias sino es la suma de las actividades de todas las personas en su día a día. Seguimos haciendo cada uno lo mismo de antes o nos sentamos a alinear nuestro día a día con las iniciativas estratégicas? (No se trata de actualizar el manual de procesos y ya, es alinear el tiempo de cada uno hacia las metas)
  • Personas: Estoy absolutamente seguro que todas y cada una de las personas saben para dónde vamos y cómo lo pretendemos conseguir, o estoy asumiendo que «la gente se da cuenta”? He socializado las metas y estrategias de manera que cada uno entienda su rol en el cumplimiento? Haga una prueba rápida: pregunte a cualquier persona en el pasillo cuál es el sueño de la Organización y verá como “gaguean” muchos y la variedad de respuestas que encuentra en vez de una sola.
  • Proyectos: evalúa los proyectos a la luz de los objetivos y estrategias definidas o los proyectos tienen agenda aparte?

Sin darnos cuenta llevamos a veces dos caminos paralelos que muchas veces entran en conflicto: el del día a día de siempre y el de la estrategia, y por la inercia y la costumbre, termina predominando el día a día de antes. Recordemos que la ejecución de una estrategia es crear un nuevo día a día, pequeños pasos que sumados en el tiempo nos llevan a metas inimaginables antes.

 


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