Ejecución de la Estrategia

¿Estamos siendo coherentes?

«9 de cada 10 estrategias bien planeadas no se ejecutan…», por eso no basta con hacer una buena planeación para asegurar el éxito

El seguimiento permanente y la retroalimentación de la estrategia son críticas para asegurar que no se trate de un episodio o un ejercicio más, sino convertirla en un hábito.

Nosotros lo acompañamos en este gran reto de convertir el plan estratégico a la labor del día a día de las personas y áreas de su empresa para que la estrategia realmente se ejecute con éxito.

El ejercicio consiste en construir una metodología clara y simple pero contundente, que recoja el norte del equipo y las rutas para llegar allá, coordinando y alineando las diferentes iniciativas estratégicas.

En esta etapa buscamos:

  • Implementar una gestión activa del proceso que valide y asegure la alineación horizontal, vertical y transversal.
  • Generar una cultura de estrategia que traspase a todos los niveles de la Organización y sea inspirador de cada uno de sus colaboradores.
  • Definir el sistema de medición y de reporte, de manera que hablemos todos un lenguaje común sobre cómo le haremos seguimiento a la ejecución de la estrategia y podamos monitorear si la ejecución de esa estrategia nos está trayendo los resultados esperados.
  • Monitorear la evolución de las iniciativas
  • Validar que las iniciativas estén realmente enfocadas a los objetivos corporativos, para evitar la confusión y/o dispersión de esfuerzos

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